feliz no cumpleaños

 


Llevo unos meses de mucha y buena lectura. Por ejemplo, Ropa de casa, de Ignacio Martínez de Pisón.

Al principio del libro, el escritor zaragozano menciona Noches sin dormir, de Elvira Lindo. Recordé que lo tenía, lo busqué en la estantería y me puse a leerlo. Era la magnífica edición (con un diseño exquisito y fotografías) que sacó Lindo&Espinosa (Seix Barral se encargó de la tradicional). Me lo releí del tirón.

Me acordé que tenía otras dos referencias de aquella editorial, El faro del fin del Hudson, de Antonio Muñoz Molina, y La errabunda, con textos de Txani Rodríguez, Sergio del Molino o Sabina Urraca, entre otros. En total publicaron seis libros (incluido uno no venal).

Detrás de Lindo&Espinosa se encontraban Elvira Lindo y el valenciano Ximo Espinosa. Le mando un mail a él para que me cuente cómo fue la experiencia. “Ser editor de Lindo&Espinosa ha sido sin duda una de las experiencias más gratas y enriquecedoras de toda mi vida profesional. La idea de Lindo&Espinosa surgió de la forma más natural e inopinada, ya que fue una cosa que arrancó sin ánimo de convertirse en nada más que la publicación en formato libro de las fotos (y textos) de Elvira que documentaban un viaje a Memphis y a Lisboa donde su marido Antonio Muñoz Molina seguía lo pasos del asesino de Martin Luther King, para documentar la novela Como la sombra que se va. La cosa salió bien (muy bien) en todos los aspectos: el libro, Memphis-Lisboa, era (¡y es!) una maravilla, además de un objeto precioso, gustó mucho y se agotó en horas”.

¿Por qué terminó la aventura editorial?

Pues nadie lo sabe, no hay una razón, ni siquiera sabemos si ha terminado aunque lo cierto es que dejamos de publicar después de 2018 cuando se editó La Errabunda. Pasados los tres o cuatro primeros años de andadura llegamos a un punto en que cada vez era más complicado buscar tiempo para dedicarlo al proyecto, todos los implicados teníamos nuestras otras ocupaciones y se hacía difícil encontrar los huecos para Lindo&Espinosa. Si a eso añadimos que nunca fue un proyecto ambicioso desde la perspectiva empresarial, o dicho menos cursi, que nunca lo consideramos un negocio, pues ya tienes una posible respuesta a por qué se detuvo, sin decidirlo, sin un final ‘oficial’, sin saber si algún día resurgirá. Reconozco que ha habido conatos de un posible regreso, pero se han quedado en eso.

Viendo cómo ha evolucionado el mercado editorial desde entonces, Lindo&Espinosa tuvo algo de adelantados a su tiempo, con esas ediciones tan cuidadas y tratando temas como la deambulología, el caminar porque sí, el paseo… Ximo cree que lo que digo “podría sonar algo exagerado. En cualquier caso la idea original fue de Elvira, así que es justo reconocer que lo que pudimos tener de de ‘visionarios’ es mérito suyo totalmente. Elvira tiene un radar especial para muchos asuntos, por eso es entre otras cosas una cronista y contadora de historias extraordinaria, y este de los libros ‘chulos’ es probablemente uno de los asuntos para los que tiene esa sensibilidad especial. El olfato de Elvira unido a las otras dos patas de la editorial: el arte de Miguel Sánchez Lindo, que ilustró y aportó la dirección de arte, y la artesanía y buen hacer como impresora letterpress de Lola Espinosa, de Oficio, que ya tenía experiencia editando libro de artista, fueron las claves del éxito de un proyecto tan majo".

Espinosa confiesa que está algo desconectado de la industria editorial, por lo que no puede hacer un diagnóstico muy serio sobre la proliferación o el éxito que puedan tener nuevas publicaciones en forma de libro con un componente gráfico/visual de peso, “pero no se me escapa un asunto que cualquier lector frecuente habrá percibido: cada vez es más habitual encontrarte con ilustraciones o fotografías en muchos libros ‘literarios’, ya sean de ficción o no, publicados por cualquiera de las editoriales que todos tenemos en mente y que llenan las mesas de novedades. Encontrarte con un dibujo en la última novela de la autora X hace unos años era algo impensable, ahora ya no. ¿Es Lindo&Espinosa responsable, aunque sea parcialmente de este (¿podemos decir?) fenómeno? Pues quién sabe, pero sea como fuere las ilustraciones y las fotografías son ahora parte de una literatura en la que durante mucho tiempo no habían tenido ningún protagonismo, y eso creo que está muy bien”.

En diciembre de 2024, la editorial hubiera celebrado su décimo aniversario, de ahí el titular de este artículo, propuesta del propio Ximo que rápidamente he hecho mía. Diferentes Lindo&Espinosa hasta en los no cumpleaños siendo ellos lo que hacen regalos.