Nunca hay que olvidar que hay gente muy tonta y miserable. Yo me acuerdo cada vez que veo a alguien aplaudiendo a Mazón. Esto no va de ideologías ni de esa falsa polarización que se han inventado los regres y repiten con halitosis sus seguidores y votantes. Va de que no sabemos aún dónde narices estaba el máximo responsable mientras la gente se ahogaba y se moría. Va de que ha mentido mil veces como el adolescente que se cree que todo se acabará olvidando y volverá a irse de fiesta como si no hubiera pasado nada. Pero no. Han muerto 228 personas. Y eso no se olvida. Basta con ir a cualquiera de las manifestaciones en las que se pide su dimisión. En las primeras filas, siempre los familiares de las víctimas. Imposible no mirarles a la cara sin quebrarse uno por dentro. Y aplaudirles por su entereza y valor. Aplaudirles, sí. A ellos y a ellas. No al sinvergüenza de Mazón.
