Ramones actuaron el martes, 4 de diciembre de 1990, en Arena Auditorium. La entrada costaba 2.000 pesetas, no existían entonces los gastos de gestión. BB Sin Sed estaban anunciados como teloneros (incluso hubo un chavalín que lució una camiseta de ellos), pero nunca subieron al escenario.
Xavier Vendrell (cantante y letrista del grupo catalán, ahora en Sed de Mal) responde, vía facebook, sobre la ausencia de su banda aquel día: “No lo recuerdo bien, pero creo que fue una decisión del promotor porque iba todo descontrolado de tiempo para poder hacer las pruebas de sonido”.
BB Sin Sed fueron elegidos para acompañar a Ramones porque ya habían compartido con ellos la anterior gira de 1988. “Nos lo propuso nuestra compañía editora, a ellos les pareció bien. Íbamos a nuestra bola y no tocábamos demasiado los cojones con nuestras exigencias”.
En 1990, los catalanes hacía un año que habían publicado su segundo trabajo, el fantástico Sed de sed “y girábamos aún con ese disco, con Ramones y con Loquillo y los Trogloditas. Aún estábamos con 3 Cipreses-Dro y todo iba bien, viento en popa”. Los norteamericanos, por su parte, presentaban el discreto Brain Drain (1989), después del exitoso recopilatorio Ramones Mania (1988) que los había descubierto para una chavalería que les juró, entonces, 1,2,3… fidelidad eterna.
El set de los Ramones fue monolítico, ensordecedor, como una hormigonera a todo trapo y a piñón fijo, donde era imposible reconocer las fabulosas y electrizantes melodías del grupo.
